sábado, 20 de enero de 2018

Un tanque en mi calle

Buenas noches a todos.

En primer lugar, que me disculpen los puristas del Ejercito Español en el cual habría de decir "Un carro de combate en mi calle". Ya sé, ya sé que aquí no hay tanques, que hay carros de combate. Pero desde nuestra infancia los hemos llamado así, es como se conocen coloquialmente y en otros muchos países, todo el resto de habla castellana, que yo sepa. Y afortunadamente este blog tiene muchos lectores de allí.  Así que, con el permiso de usías, las usaré indistintamente. Donde se diga tanque, entiéndase "Carro de combate" si es necesario. No quiero herir susceptibilidades.

Por otra parte, estoy seguro y muy honrado de que entre los lectores de este blog hay quienes han conocido o conocen mucho mejor los modelos de carros de los que voy a hablar, e incluso han formado parte de sus tripulaciones. En ese caso, les ruego disculpen mis posibles fallos de información y me encantaría recibir correcciones y mejoras. Para eso estamos en la red, para aprender.

Y muy importante: Aquí no se habla de política, ni se defiende ni se ataca a bando ninguno. El máximo respeto a instituciones y a opciones personales. Los hechos que se incluyen lo son por el protagonismo que en ellos tienen los carros tratados, nada más.

M47 Cuartel San Juan de Rivera - Valencia (Foto propia)
Dicho esto, procedo.

Siendo valenciano, (Valencia, España) y a mucha honra, parecerá por el título que tenga que hablar del 23F, el intento de golpe de estado. Pero no, no voy a entrar en eso. Simplemente comentar que una de mis preocupaciones esa noche eran los soldados que estaban dentro de esos carros y en general entre las tropas que se utilizaron. Nadie les había preguntado su posición al respecto, tenían que obedecer órdenes.


Y siempre me ha parecido muy duro eso de que por la disciplina militar alguien se vea obligado a participar en cosas como esta, o como se dio en nuestra guerra civil, a formar parte de un ejército, rojo o azul, simplemente por estar en una zona geográfica u otra, o porque los mandos de su unidad habían optado por una u otra opción. Alguno he conocido, años más tarde, que le tocó formar parte de esas tripulaciones, y sólo sabían lo que intuían y lo que les contaban, que no era lo que estábamos oyendo por la radio. Aquí dejo algunos artículos al respecto:
Como anécdota final de este punto, las fotos que aparecieron en la prensa y que después recorrieron todo el mundo fueron hechas por quien más tarde sería un entrañable compañero de trabajo - ya lamentablemente fallecido - desde el balcón de su casa. Rápidamente las envió a la prensa. Y como él mismo decía, no solamente no le pagaron ni un duro, sino que ni siquiera le llamaron para agradecérselo. Cosas.

Yendo al tema del blog, y como ya os he contado en otra entrada, (El nombre del blog) , yo era un niño entusiasmado por los tanques/carros de combate desde finales de los años 50. Y lo que más me llamaba la atención, y me lo sigue llamando, son las orugas, su sistema de rodaje.

Resulta que en la España de aquellos años se celebraba el  Desfile de la Victoria en todas las capitales de provincia, en recuerdo del que se celebró en Madrid en 1939. Obviamente, la magnitud del desfile era proporcional a la guarnición del lugar en el que se celebraba.

Desfile de la Victoria, 1939

Desfile de la Victoria, 1954


El desfile de 1960 fue en Barcelona, y lo presidió Franco.


Desfile de la Victoria 1968. 
(No os perdáis el comentario sobre las damas enfermeras)

Esto duró hasta 1976, a partir de este año se pasó a tratar como Día de las Fuerzas Armadas, con intención de darle otro significado, porque hasta entonces lejos de ser un homenaje al ejército, como se pretendía oficialmente, era el recuerdo constante de que un ejército español derrotó a otro ejército español, y de que media España había hecho la guerra a la otra media. Eso fue un flaco favor para nuestros ejércitos, y contribuyó entre otras cosas a que su imagen haya costado mucho de asociar a la democracia, hito que entiendo ya afortunadamente logrado.

Sin conocer todas estas cosas, aquel niño de los años 50-60 que hoy escribe esto vivía en la calle Boix de Valencia, y mi terraza daba a Pintor López. Cada año, los carros que iban a desfilar , bien por Blasco Ibañez o bien por La Alameda (Cambiaban los itinerarios, no sé por qué) pasaban por allí, y mi emoción era tan grande que bajaba corriendo a la calle y prácticamente - con gran pánico de mis padres - me metía debajo de los tanques para ver cómo funcionaban las orugas. Me daba tiempo porque pasaban temprano o al atardecer, se oían venir desde muy lejos (había menos ruido de fondo de tráfico, claro, y el escándalo de unos carros por las calles es fino) y además venían en grupos separados, precedidos por vehículos menores.


No solamente pasaban los M47, sino también los M41. Ambos tenían su base en Bétera, cerca de Valencia. Como mi padre tenía amigos militares nos alucinó saber cuanto gastaban estosvehículos en combustible, así como en los forros de caucho para las orugas que aún así dejaban muy marcado el pavimento de la ciudad. Los M47, según mi información, pertenecían al Regimiento de Infantería Vizcaya 21, con distintas nomenclaturas a lo largo de los años. Y los M41, como carros ligeros, creo que perteneción al Regimiento de Caballería Lusitania 8, con base en Marines, cerca de Bétera y de Valencia. Por favor, corregidme si me equivoco.

Por esta historia, para mí durante muchos años el prototipo de tanque era al M47, que era el que tenía tan cercano que pasaba por mi casa anualmente. Tanto de ida como de vuelta. A este respecto, os contaré dos anécdotas.

Un día estaban pasando por la calle Pintor López (entonces la orilla del río) un grupo de ellos. El ruido era enorme. De repente, un Seat 600 blanco (lo estábamos viendo muchos en la calle) quiso adelantar al convoy pero acabó con la aleta izquierda delantera del coche enganchada entre los eslabones de la oruga derecha del carro. La tripulación de este ni se enteró, y el pobre 600 iba dando tumbos sacudido por el movimiento de la oruga y destrozándose cada vez que esta lo levantaba y lo volvía a estrellar contra el asfalto. A pesar del estruendo de los motores y de la plancha golpeada los gritos de pánico de la pobre señora que iba al volante del 600 se oían por toda la calle. Afortunadamente, los tripulantes del carro que iba detrás consiguieron hacer parar al enganchador, y la señora pudo salir indemne físicamente. El 600 no. Y no veáis la cara de los pobres carristas.

Otro día, visto el desfile, mi padre nos llevó a toda la familia a comer a Portaceli, y sin acordarnos del desfile tomamos de regreso la carretera de Bétera a Valencia. Al girar una curva nos dimos de frente con un convoy de M47 que regresaban desde Valencia. No veáis como gesticulaba el jefe del primer carro - que iba asomado a la escotilla  para que nos apartáramos, cosa que estaba dificil puesto que la carretera, además de estrecha, estaba bordeada a la derecha por un paredón. Allí se arrimó mi padre lo más que pudo, y los tanques nos pasaron rozando la parte izquierda del coche. Yo iba en la ventanilla trasera izquierda y os aseguro que vi muy de cerca las orugas. El miedo era que alguno de los carros se fuera un pelín a su izquierda, pues visibilidad tienen poca. Afortunadamente, pasamos el trago sin más daño que el susto y los oídos  hechos polvo del estruendo.

Os añado unas fotos que hice en 1969, con una Kodak sencillita que me hizo un gran servicio durante muchos años. Están escaneadas, y los originales no están muy bien, pero valen:  El Desfile de la Victoria de aquel año, por la Avenida Blasco Ibáñez, de Valencia:

La raya azul es la zona por donde están hechas las fotos.
El círculo (o lo que sea) amarillo es la torre-observatorio de la Antigua Facultad de Ciencias.
La revista inicial



Las tropas

Los M47


Y con esto termino. Espero que os haya gustado esta entrada, que abre la puerta a otras muchas como, por ejemplo, que los carros que figuran en la película Patton eran estos (o como estos, mejor dicho), las batallas en las que participaron, un estudio más tranquilo de cada uno de ellos y algo de bibliografía. Y por supuesto, todo lo que sin duda sabéis vosotros de ellos, para lo que pongo a vuestra disposición el grupo de Facebook  "Un tanque de siete pesetas", asociado a la página "Un tanque de siete pesetas". como veis, un alarde de imaginación con los nombres.

Muchas gracias por vuestra atención y hasta la próxima entrada.

ULTIMA HORA: Adjunto la amable aclaración de nuestro lector Arturo Laguarda:
"Los carros de combate de las fotos son del Vizcaya 21 Betera pero el Lusitania 8 en esa época estaba en Betera, no paso al Marines asta mediados de 1980 después del desfile de las FAS que tuvo lugar en Valencia"

Muchas gracias, Arturo. Este blog se enriquece con vuestros comentarios.